Los terceros molares, comúnmente llamados “muelas del juicio”, son los últimos en crecer, apareciendo en la boca entre los 17 y 26 años aproximadamente . Estas son una prueba de la evolución humana, así como el cambio en nuestra dieta, además de la disminución en el tamaño mandibular, ha provocado que estas muelas no siempre existan, o que, en el caso de hacerlo, lo puedan hacer en una posición no adecuada .
Aquí te contamos algunos mitos y verdades sobre este fenómeno biológico:
Empujan al resto de los dientes FALSO: Las muelas del juicio no tienen la fuerza eruptiva capaz de mover al resto de los dientes. El apiñamiento en los dientes se va a producir por otros factores como: La mandíbula sufre un “crecimiento residual” al terminar nuestro desarrollo, por lo que se pueden producir estos desajustes en la posición de los dientes. El término del crecimiento (17-21 años) coincide justo con la edad aproximada de erupción de los terceros molares, lo que hace pensar que son ellos los culpables del apiñamiento. A causa de la infección de los tejidos periodontales, se puede producir un defecto en el hueso que sostiene los dientes, quedando más susceptibles al movimiento.
Siempre deben ser extraídas FALSO: Si erupcionan de forma correcta, en buena posición, y el paciente logra una correcta higiene, la funcionalidad de los terceros molares es la misma que una muela normal, participando como cualquier otra en la masticación .
Puede ser necesaria su extracción aunque no duelan VERDADERO: A veces es necesaria su extracción aunque no provoquen ningún tipo de dolor o molestia o incluso no hayan erupcionado. Esto, porque su posición puede no ser la correcta, dificultando su higiene, favoreciendo el acúmulo de placa bacteriana y la aparición de caries en las muelas vecinas. Además en algunos casos donde no erupcionan, pueden ser causantes de la aparición de quistes o tumores silenciosos. Es por eso que, de no estar erupcionados y tomar la decisión de no extraerlos, estos se deben controlar de forma radiográfica en cada control dental al menos una vez al año.
Siempre deben ser extraídas para un tratamiento de ortodoncia FALSO: Cada caso debe ser estudiado, y es el ortodoncista quien toma la decisión. No deben ser extraídas como norma. A veces, pueden servirnos de anclaje para los aparatos ortodóncicos o incluso en casos donde el segundo molar debió ser extraído por algún problema, estos pueden tomar su lugar. En caso que se decida su permanencia en boca, deberán ser vigiladas para prevenir posibles complicaciones.
Visita RochaSalud, aquí analizamos y discutimos todos los casos en equipo, con un enfoque multidisciplinario para brindarte la mejor atención.
En RochaSalud te podremos guiar de la mejor manera según tus expectativas y necesidades.
Se solicita cumplir el horario estipulado de la cita, para así evitar aglomeración de pacientes en la clínica, de manera contraria, no podrá ser atendido.
Sólo pueden acudir acompañados los menores de edad, adulto mayor o paciente con dificultades motoras o cognitivas, en este caso con un único tutor.
Previo a ingresar al área clínica, colocar cubre calzado desechable y reciclable.
Al ingreso, se deberá tomar la teperatura y limpiarse las manos con solución hidroalcohólica, alcohol gel o lavarse las manos con agua y jabón 40 segundos en el baño de la clínica.
Se debe acudir con mascarilla durante la visita. El paciente podrá retirársela solo cuando se le indique en el interior del box de atención.
En la sala de espera y en los espacios comunes de la clínica se debe mantener, al menos, 1 metro de distancia con toda persona que se encuentre próxima.
Antes de comenzar la atención en el box, el paciente debe realizar un enjuague bucal durante 1 minuto con peróxido de hidrógeno al 1%.
En caso de urgencia, llamar previamente para ubicar un horario que evite aglomeraciones.
RECEPCIÓN
En todo momento se evita que ingrese a la consulta más de una persona a la vez. Así se controla el aforo permitido en la recepción y sala de espera.
No se permiten objetos de usos comunes como revistas, accesorios en mesas laterales, cafeteras, juguetes, etc.
Se controla la desinfección de la sala de espera de forma periódica después del uso por parte de pacientes.
Se ha definido el mínimo de objetos a manipular en sala de espera, priorizando así un espacio seguro, limpio y desinfectado.
En el area clínica – profesionales se controla el uso de:
– Protección ocular ajustada de montura o protección facial completa (pantalla), mascarilla quirúrgica.
– Delantales de manga larga impermeable sobre el uniforme clínico también Gorros desechables y cubre calzados.
– Desinfección de mesones y demás equipos con alcohol 70%
Agradecemos la coperación y el cuidado mutuo, como también al confianza para que se puedan resguardar todas las medidas necesarias en el presente protocolo. Apuntamos de esta manera a disminuir los riesgos de contagio para nuestros pacientes y el personal odontológico.